Las sardinas en escabeche son uno de esos platos que huelen a casa, a cocina tranquila y a recetas que pasan de una generación a otra. No tienen misterio: buenos ingredientes, fuego suave y un poco de paciencia. El resultado es una conserva sencilla y sabrosa, con ese aroma a laurel y vinagre que recuerda a las comidas de antes. Perfectas para tener en la nevera y sacar en un momento, ya sea para un picoteo improvisado o para acompañar un buen pan crujiente.
Vamos con la receta…
Ingredientes:
- 1/2 kg de sardinas
- 1 vaso de Aceite
- Sal
- Harina
- Granos de pimienta
- 3 dientes de Ajos
- 2 hojas de laurel
- 1 cucharada de pimentón dulce
- Medio vaso de vino blanco
- Medio vaso de vinagre de manzana.

Cómo hacer sardinas en escabeche:
1.- Limpiamos las sardinas, las sazonamos con sal, las enharinamos, sacudimos el exceso y doramos por ambos lados solo un minuto por cada lado.
No hace falta cocinarlas del todo, porque luego se terminarán en el escabeche.
2.- Las vamos colocando en una fuente.
3.- En el mismo aceite, si no está quemado, añadimos más si es necesario y freímos los ajos enteros, la pimienta y el laurel. Dejamos que los ajos se cocinen unos minutos; luego incorporamos el pimentón, el vino y un poco de sal. Dejamos reducir el alcohol, añadimos el vinagre y cocinamos a fuego lento unos minutos más.
4.- Vierte el escabeche caliente sobre las sardinas. Asegúrate de que queden bien cubiertas; deja enfriar a temperatura ambiente.
5.- Una vez frías, tápalas y guárdalas en la nevera.

Aunque se pueden comer al día siguiente, están mucho más ricas a partir de las 24–48 horas, cuando el escabeche ha hecho su magia.
En un recipiente hermético y siempre refrigeradas, duran 5–7 días sin problema.
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